AT&T está lanzando “Turbo Live”, un servicio pago diseñado para garantizar una conectividad celular confiable en estadios y arenas abarrotados. El servicio estará disponible para los clientes de Verizon y T-Mobile junto con los suscriptores de AT&T, ofreciendo rendimiento prioritario durante eventos importantes como conciertos y competiciones deportivas.
Cómo funciona Turbo Live
Turbo Live funciona como una eSIM secundaria, activada por evento. A diferencia del servicio celular estándar, esta función se compra por separado para cada evento, lo que garantiza que los clientes que pagan obtengan una mejor intensidad de señal cuando miles de personas intentan usar la misma red.
El precio varía: el acceso durante el Super Bowl de 2026 costará $15, mientras que eventos como un concierto de los Backstreet Boys en Las Vegas Sphere o un juego de los Chicago Bulls tienen un precio de $10 y $7 respectivamente. Para los clientes de Verizon y T-Mobile, se requiere un teléfono con capacidad 5G (potencialmente desbloqueado) y una ranura eSIM abierta.
Activación y expansión de eSIM
El servicio se activa a través de una aplicación “Connect on Demand”, que requiere un pago único. AT&T confirmó que Turbo Live aprovecha su red 5G existente, que actualmente cubre diez estadios:
- Alabama (Estadio Bryant Denny)
- Atlanta (Estadio Mercedes-Benz)
- Chicago (Centro Unido)
- Houston (Estadio NRG)
- Las Vegas (Esfera)
- Los Ángeles (Intuit Dome)
- Miami (Estadio Hard Rock)
- Nueva York/Nueva Jersey (Estadio MetLife)
- San Antonio (Alamodomo)
- Área de la Bahía de San Francisco (Estadio Levi’s)
- Seattle (campo Lumen)
AT&T planea ampliar la cobertura para incluir Dallas (Estadio AT&T), Foxborough (Estadio Gillette) y Los Ángeles (Estadio SoFi) en el futuro.
Por qué esto es importante
El auge de servicios como Turbo Live pone de relieve una tendencia creciente: las redes celulares luchan por mantenerse al día con la demanda en grandes eventos. La estrategia de vender acceso prioritario a través de eSIM es una solución alternativa, similar a cómo T-Mobile ofrece conectividad satelital para no clientes. Si bien es conveniente para quienes están dispuestos a pagar, también revela las limitaciones de la infraestructura actual y plantea interrogantes sobre el acceso justo a un servicio confiable en espacios densamente poblados.
La medida sugiere que la conectividad perfecta en lugares abarrotados ya no es un hecho y será cada vez más un servicio premium.
