Nicholas Moore, residente de Tennessee de 24 años, se declarará culpable ante un tribunal federal por piratear repetidamente el sistema de archivos electrónicos de la Corte Suprema de Estados Unidos el otoño pasado. Las intrusiones se produjeron durante un período de varios meses, entre agosto y octubre de 2023, y Moore supuestamente accedió a sistemas informáticos protegidos en 25 ocasiones distintas.
Detalles de la infracción
Los documentos judiciales indican que Moore “accedió intencionalmente a una computadora sin autorización” para obtener información, pero la naturaleza exacta de los datos comprometidos sigue sin revelarse. El caso fue sacado a la luz por primera vez por Seamus Hughes, un investigador judicial, sugiriendo que las vulnerabilidades en el sistema se detectaron mediante el monitoreo de registros públicos.
Los fiscales aún tienen que revelar detalles sobre cómo Moore obtuvo acceso, lo que plantea dudas sobre la postura de ciberseguridad de la Corte en ese momento. El Tribunal Federal de Distrito para el Distrito de Columbia está manejando los cargos, pero los funcionarios se negaron a proporcionar detalles adicionales más allá de los que ya son registros públicos.
Preocupaciones más amplias sobre ciberseguridad
Este incidente no es aislado. El sistema judicial federal de Estados Unidos se ha enfrentado a múltiples ataques cibernéticos en los últimos años, incluida una infracción confirmada en agosto de 2023 atribuida a piratas informáticos vinculados al gobierno ruso. Tras ese ataque, la Oficina Administrativa de los Tribunales de Estados Unidos afirmó que había reforzado sus defensas.
Sin embargo, el caso de Moore demuestra que las vulnerabilidades persisten. El hecho de que un solo individuo pueda violar el sistema con tanta frecuencia sugiere debilidades sistémicas en la autenticación o los controles de acceso.
Próximos procedimientos judiciales
Está previsto que Moore se declare culpable por videoconferencia el viernes. Su abogado, Eugene Ohm, aún no se ha pronunciado sobre el caso. El Departamento de Justicia también ha guardado silencio y sus portavoces no han respondido a preguntas sobre más detalles.
Este caso subraya la amenaza constante que suponen los ciberataques para los sistemas judiciales estadounidenses. Destaca la necesidad de una inversión continua en medidas de ciberseguridad más sólidas para proteger los datos legales confidenciales y mantener la integridad de las operaciones judiciales.




















