Cómo cambiar su contraseña de Gmail para una mejor seguridad de la cuenta

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Las contraseñas ya no son sólo una formalidad. Son la principal defensa contra el acceso no autorizado. Si confía en la misma cadena de caracteres que eligió hace cinco años, probablemente sea vulnerable. Google ha simplificado el proceso de actualización de sus credenciales, lo que facilita el bloqueo de su cuenta sin pasar por obstáculos. Aquí está la ruta exacta para cambiar su contraseña de Gmail y por qué son importantes los detalles de esa nueva contraseña.

El proceso paso a paso

Primero, navegue hasta Google.com. Si aún no ha iniciado sesión, inicie sesión con sus credenciales actuales. Una vez que estés dentro, mira hacia la esquina superior derecha. Verás un icono circular. Este es el botón de tu cuenta. Muestra su foto de perfil si ha subido una. Si no, muestra su primera inicial. Haga clic en este botón.

Se desplegará un menú. Seleccione Administrar su cuenta de Google.

Esto lo llevará al tablero central. En la barra lateral izquierda, haga clic en Seguridad. Esta pestaña alberga todos los controles de privacidad y acceso a su identidad.

Desplázate hacia abajo hasta la sección “Cómo iniciar sesión en Google”. Verá una opción Contraseña. Haz clic en él.

Google exigirá prueba de identidad. Le pedirá que vuelva a ingresar su contraseña actual. Este es un punto de control de seguridad para garantizar que usted sea realmente el propietario de la cuenta. Una vez verificado, puede continuar.

Construyendo una credencial más sólida

Ahora viene la parte difícil. Crear una contraseña que sea fácil de recordar e imposible de adivinar para un robot.

La recomendación actual de Google no es trivial. Necesita un mínimo de 12 caracteres. Pero la longitud por sí sola no es suficiente. La combinación debe ser única. Debe mezclar letras, números y símbolos.

“Las contraseñas más largas suelen ser más seguras”.

La matemática es simple. Cada personaje adicional aumenta exponencialmente el tiempo necesario para un ataque de fuerza bruta. Una contraseña de 12 caracteres es mucho más difícil de descifrar que una de 8 caracteres.

Qué evitar

Las peores contraseñas son aquellas que parecen personales pero que se pueden buscar fácilmente. No utilices el nombre de tu mascota. No uses tu cumpleaños. No utilices el nombre de tu primer coche.

Los piratas informáticos rastrean los perfiles de las redes sociales incluso antes de intentar piratear su correo electrónico. Si publicas sobre “Buster the Beagle” en Instagram, “Buster” es la primera palabra en cualquier ataque de diccionario.

Además, evita lo obvio. La lista de contraseñas más comunes es terriblemente corta. “123456” encabeza la lista. La “contraseña” está ahí con ella. “Imagen 1” completa los cinco primeros.

El uso de “contraseña123” o cualquier variación de estas cadenas comunes es una invitación al compromiso. Estás entregando las llaves de tu vida digital a cualquiera que tenga un guión básico.

Por qué esto importa ahora

El panorama de amenazas está cambiando. Las violaciones de datos son frecuentes. Las credenciales filtradas de un servicio se prueban en docenas de otros. Si reutiliza las contraseñas, una infracción puede provocar un colapso total de la identidad.

Cambiar su contraseña es una pequeña acción con enormes beneficios. Invalida las credenciales robadas. Reinicia el reloj ante cualquier posible acceso no autorizado.

No se trata sólo de seguir un procedimiento. Se trata de reconocer que tu identidad online es un producto. Y los productos necesitan mantenimiento.

El proceso es sencillo. La disciplina no lo es. Elige un largo,

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